Partido horroroso el disputado por el filial del Torre de los Reyes y el Ágora en la tarde del sábado 16 de Mayo de 2009.
Las bajas del Ágora eran numerosas e importantes. A las ya conocidas de Fidel (que no volverá a jugar con el Ágora), Loco y Saúl, se unía a última hora la de Pérez con fiebre.
Por tanto, el Ágora presentaba una alineación con Pablo en la portería, Cristian de cierre, Manu y Diego ocupaban las alas y Adri como pivote. Un quinteto falto de calidad que lo único que pudo ofrecer fue entrega, pues la circulación de balón brilló por su ausencia.
La convocatoria la completaban Aitor y Ronde en el banquillo, pero la situación era la siguiente: Cristian estaba jugando recién recuperado de una grave lesión que le apartó de las canchas más de cuatro meses, Ronde, se vestía de jugador pese a ser portero por si las circunstancias del partido forzaban su participación, pese a no estar del todo recuperado de un esguince de tobillo bastante fuerte que también le tenía apartado de los terrenos de juego desde principios de 2009, y Aitor, que tras un encontronazo en el último entrenamiento de la semana, sufrió una torcedura en el tobillo y aún presentaba dolor en la zona.
Por tanto, las expectativas eran mínimas para el partido.
Comenzó el Ágora adelantándose pronto en el marcador, con tres goles de Adri que ponían las cosas muy complicadas a los jovenes jugadores visitantes que contaban con tan solo un suplente.
En un partido bastante limpio, una entrada peligrosa de un jugador del Torre sobre Manu provocó una reacción desacertada de éste que derivó en una pequeña tangana entre los dos protagonistas de la jugada y la exagerada decisión del árbitro de expulsar a ambos jugadores en el minuto 20 de la primera mitad. El Torre se quedaba sin cambios y el Ágora tenía que jugar con Aitor lesionado. En dos desajustes defensivos antes del descanso, los visitantes acortan distancias y se ponían con un 3-1 peligroso para los locales y a punto están de marcar otro gol, pero el atacante falla ante Pablo.
En la segunda parte más de lo mismo, partido aburrido y sin ninguna jugada entretenida, el Torre se acercaba con algo de peligro a la meta defendida por Pablo pero no conseguía marcar, y finalmente fue el Ágora quien ampliaría distancias en un balón largo para Cristian, que hace una pared con Aitor y finalmente bate al portero visitante.
Y cuando el Torre intenta jugar con portero-jugador, se produce la jugada anecdótica del partido, Pablo detiene un ataque de los visitantes y tira a portería, sorprendiendo a todos y batiendo la meta del filial langreano para establecer el definitivo 5-1.
Lo único "positivo" son los 3 puntos conseguidos, la subida de un puesto en la clasificación, y la posibilidad de subir otro en la última jornada ganando en Riaño y esperando que El Cotayu no gane en Bimenes al ya subcampeón Yerbatos, para acabar la liga en un discreto octavo puesto.
miércoles, 20 de mayo de 2009
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